Fin de Semana en Salamanca

Rutas por Salamanca

RUTA DE LAS FORTIFICACIONES ALMEIDA-SIEGA VERDE

CIUDAD RODRIGO–ALMEIDA–VALE DE MULA-FREGUSIA DE MALPARTIDA-ALDEA DEL OBISPO-SIEGA VERDE

Alternativa turística para pasar un día maravilloso saliendo en coche desde Ciudad Rodrigo, o Salamanca nos dirigiremos a Almeida, en Portugal por la antigua frontera de Fuentes de Oñoro desde donde iniciaremos esta Ruta de las Fortificaciones, destacando al llegar a la localidad portuguesa de Almeida el Conjunto histórico Fortificado que desde el Siglo XVII, durante la Guerra de Restauración Portuguesa, estaba considerada como la más grande y mejor construida por el hombre, siendo la Fortaleza mas inexpugnable y mejor diseñada arquitectónicamente conocida, que albergaba miles de soldados y causaba terror en sus atacantes que la veían como misión imposible.

Con forma de estrella de 12 puntas (Hexágono Doble) y con un perímetro de 2,5 Km, resguardada por un foso de 10 m de anchura o superior, protegía a más de 5.000 infantes y sus correspondientes caballos que se defendían con un centenar de cañones de los que hoy se conservan unos cuantos en sus murallas. Deseada esta plaza por portugueses, españoles, franceses y británicos, sufrió cantidad de escaramuzas, asedios y asaltos.

En esta bella localidad también podemos contemplar el Picadero del Rey donde actualmente se guardan y entrenan los mejores caballos sementales de Portugal, abierto al público y gratuita la visita. Se recomienda un breve descanso en el Parador Nacional donde se pueden contemplar las garitas avanzadas de los centinelas de esta fortificación por su lado Oeste. Esta maravillosa localidad se encuentra a 15 kilómetros de Ciudad Rodrigo.

¿Dónde Comer?

Fregusia de Malpartida a 4 km de Almeida dirección Norte, donde se sigue respirando el aire de las fortificaciones, aquí haremos un descanso y recomendamos comer en el restaurante El Cazador donde Betty e Víctor nos deleitarán con el bacalao gratinado, pulpo a Lagareiro, o las almejas marinadas. Una delicia para el comensal.

Con poco tiempo para la sobremesa volvemos a la carretera en dirección a Aldea del Obispo, tierras que desde tiempos inmemorables los portugueses y españoles tuvieron la ardua tarea de separar ambos reinos al ser esta zona "La Ralla" o frontera que ha sido testigo de intensos enfrentamientos.

Dejando atrás, muy atrás, el interés de los romanos, visigodos y musulmanes, nuestra información al caminante arranca desde el año 1600 aproximadamente donde vamos a centrar esta ruta de alto interés paisajístico, cultural y gastronómico.

Sin entrar en demasiados detalles, esta zona alcanzó una cierta tranquilidad cuando D. Fernando II que estuvo casado con Dña. Urraca de Portugal en primeras nupcias y repobló Ciudad Rodrigo, siendo esta zona muy rica en Castillos, Ermitas y restos románicos.

En 1640, el pueblo portugués pide la independencia de la península ibérica al Rey de España y Portugal, Felipe de Habsburgo y se levanta en armas y estando este belicoso Rey, ocupado con la guerra francesa y revueltas catalanas, desatiende las llamadas el pueblo portugués lo derroca desde Lisboa y nombran Rey al Duque de Braganza con el nombre de Juan IV de Portugal.

Para contrarrestar tal rebelión, Felipe de Habsburgo, otorgó mandamiento general al Duque de Osuna el cual con buen criterio y visitando la zona observó el crucial enclavamiento de lo que hoy conocemos como:

REAL FUERTE DE LA CONCEPCIÓN:

Enclavado en un altozano llamado El Cerro de Gardón. Al que llegaremos en 15 minutos desde Almeida.

Discrepando con el Consejo de Guerra que autorizó reforzar el asentamiento del Valle de Mula (hoy zona portuguesa) este intrépido militar decidió empezar la construcción del Fuerte el día 8 de Diciembre de 1663 festividad de Ntra. Sra. Inmaculada Concepción de la que toma su nombre y contrata al arquitecto francés Simón Jocquet enviando al Gobierno Central un comunicado en el cual aseguraba que el Fuerte daría cobijo a 1.500 infantes y 200 caballos.

El Duque de Osuna escribió al Rey y le dijo: "Señor, para que V.Mg. se halle en repetidas noticias de lo que se ba obrando, le doy cuenta como el día 6 y 7 de este mes se delineó la Fortificación que avisé a V.Mg. y ayer 8 de diziembre se comensó a trabajar en ella cuya planta remito a V.Mg.: el fuerte Señor no puede ser más Real y regular y el terreno que escogí para él no pudo la naturaleza darle más a propósito…" este despacho fue enviado el 9 de diciembre de 1663, y se encuentra en el Archivo Nacional de Simancas.

Comenzada la construcción se afianzó la misma como Fuerte abaluartado excavándose por medios manuales la cimentación y reforzado con granito y maderas. Su patio de armas cuadrado está compuesto por planta de 9,50 m de altura y asistencia al corredor superior de más de 50 m por cada lado, contemplando 9 naves de 19 metros de profundidad y 6 de ancho a prueba de bombas, balas de cañón y morteros, que lo hacía de especial protección a su guarnición.

Dotada de habitaciones para oficiales y tropa, así como de botiquín, albergaba salas de almacenamiento de grano, polvorín y cuerpo de guardia, así como caballerizas para 2.000 caballos

Su foso y su puente levadizo, su construcción, y ubicación era un referente del poderío de España, pero los políticos no lo veían como un punto importante ya que el Duque fue derrotado en la famosa Batalla de Castelo Rodrigo y aunque sobrevivió a la misma, fue apartado del mando y como prueba de poder El Gobierno ordenó su demolición que por razones políticas fue considerado un claro y rotundo fracaso, desandando lo andado y castigando así la insolencia del Duque.

El Duque de Osuna era un hombre recio y militar que se embarcó en el proyecto tomándolo como suyo, protegiendo el fuerte de manera personal, siendo conocido también éste como Real Fuerte de la Concepción y de Osuna y desoyendo al mismísimo Rey dirigiéndolo con férrea disciplina castrense y empeñado en su conservación, haciendo caso omiso al Consejo de Guerra, y ninguneando a los ministros, informó al Rey que necesitaba 60.000 ducados y 800 hombres más, siendo desterrado a Almagro tras su derrota.

De este abandono, pasando 70 años durante los cuales los lugareños lo usaban para guardar ganado y como cantera y además llevándose el granito para construir chozos y paredes linderas, el ministro José Patiño al servicio de Felipe V, se enamoró de las lecturas existentes que con gran difusión de grabados y dibujos ilustraban su magnificencia y viendo la ofensiva desarrollada por Olivenza, Elvas y Valensia Do Miño y siendo Almeida la más peligrosa por su cercanía y amurallamiento y que contaba con una súper extensión geográfica defendida por cientos de cañones, optó por restaurarlo para contrarrestar la ofensiva.

En 1735 y el ministro encomienda al ingeniero francés Pedro Moreau el proyecto de ejecución de remodelación del antiguo fuerte como freno a las hostilidades portuguesas y este es ayudado por Pedro Bordán y Juan Bernardo de Frosne pertenecientes al Cuerpo de Ingenieros fundado por el Marqués de Verboomse llevan a artesanos, guarnicioneros, canteros, albañiles y arquitectos para reconstruirlo, reforzando sus almenas con baluartes pentagonales bautizados con el del Rey y La Reina, los que miran a Portugal y con el de El Príncipe y el Infante los que miran a Aldea del Obispo, construyéndose delante de la muralla los revellines pentagonales que permitían la entrada de carruajes y facilitaban la salida de emisarios. Estas construcciones albergaban 9 cañones por cada lado del revelin y 59 en los laterales, que hacían a la fortaleza inexpugnable.

Para realzar la magnitud de la fortificación se creó el Fortín de San José en forma de Hornabeque, que con 9 cañones más reforzaba la contenencia.

Además el castillo amurallado y enclavado en un foso de 6 metros de profundidad, donde ondeaba la bandera español, servía de guardia y guarnición a las espectaculares batidas a caballo con bayoneta cruzada con la que se distinguían sus ocupantes.

Intervinieron en la construcción arquitectos de prestigio como Antonio Gaver, Juan Giraldo de Chaves y los hermanos Manuel y José de Lara Churriguera que crearon el escudo principal y reformaron las caballerizas, creando unas nuevas que albergaban 100 caballos más y que disponían de un sofisticado sistema de llegada de agua por peso a los abrevaderos.

Alrededor de 1800 el general ingles Crawford a las ordenes del Duque de Wellington, al no poder llevarse el Fuerte a Londres ordenó su demolición para evitar sus posibles utilidades defensivas contra sus tropas, dinamitándolo con saña, aunque resistió noblemente las mismas, quedó el enclave seriamente dañado y abandonado.

Actualmente el Fuerte de La Concepción es un hotel de cuatro estrellas en el cual podemos disfrutar de sus habitaciones de gran impacto al hospedado y que se encuentra muy identificado con la historia desde estos muros.

¿Qué hacer a partir de las 18:00?

Dejando atrás la Fortificación de Aldea del Obispo seguimos hacia Siega Verde, conjunto de Arte Paleolítico que fué declarado Patrimonio Mundial el día 1 de Agosto de 2010 en Brasil siendo un apéndice o extensión del Yacimiento Arqueológico del Valle del Côa (Portugal) y considerándose ambos, los más importantes al aire libre.

En 1988 fueron localizados en la zona, unos grabados por Manuel Santonja Gómez y Rosario Pérez Martín, funcionarios-profesores del Museo de Salamanca, mientras realizaban el inventario arqueológico de la Comunidad de Castilla y León, estos grabados han sido dignos de admiración y estudio y han permanecido silenciosos, aunque estos lugares eran frecuentados por pastores y aldeanos que no le dieron importancia e incluso algunos escribían sobre ellos, estando actualmente protegidas y valladas las entradas a su acceso y custodiados por los Servicios de La Junta de Castilla y León.

Un total de 645 figuras componen la maravillosa colección que heredamos del Paleolítico abundando los équidos(Caballos) bóvidos (Toros) Cápridos(Cabras) y cérvidos(Ciervos) algunos de trazado fino, otros más toscos realizados con cincel y piedra o canto a modo de martillo punto a punto en la roca, lo que demostraba el afán del artista en dejar sus grabados y que han permanecido mudos con el paso de miles de años. Están datados entre el 20.000 y el 11.000 ANE, es decir hace 20.000 años, por lo tanto corresponden al periodo del Paleolítico Superior Periodo Gravetiense, al Magdalenense de hace 11 0 12000 años. Algunos de estos grabados no están expuestos al público encontrándose diseminados por el margen izquierdo del río Águeda que baña la mina de uranio de Saelices el Chico.

Se puede apreciar a simple vista la genialidad de algunos de los grabadores y la poca pericia, aburrimiento o falta de visión espacial en los planos que se querían conseguir, de otros menos avezados en la técnica y destacando algunos grabados que fueron realizadas por manos más firmes y una visión dimensional, salvando las distancias, más adecuada a lo que hoy consideraríamos tridimensional. Este conjunto ha sido declarado además Bien de Interés Cultural.

Dejamos atrás Siega verde y atravesando el Puente sobre el Águeda de Villar de Argañán y nos dirigimos hacia Salamanca si es nuestro punto de destino tardando una hora en llegar o bien a Ciudad Rodrigo que llegaremos en 25 minutos.

RECOMENDAMOS:

Ruta de las Fortificaciones

Dónde dormir:

Si deseamos pernoctar en la zona, les recomendamos la magnífica casa rural El Olivo en la localidad de Saelices el Chico a escasos 2 Km de Aldea del Obispo, donde sus habitaciones tranquilas y limpias son un referente de confort en un ambiente rural de primera.